LO ESENCIAL
Ajolotes de México. Los fósiles fueron hallados en Santa María Amajac, una región que hace millones de años estaba cubierta por un gran lago. Créditos: Pexels. Por Oswaldo Rojas Escrito en TENDENCIAS el 4/6/2026 · 16:58 hs Comparta este artículo Agregar Escapada H en Agregar Escapada H en Durante décadas, permaneció oculto entre rocas y sedimentos de un antiguo lago mexicano. Nadie imaginaba que aquellos delicados huesos resguardaban una historia capaz de cambiar lo que se sabía sobre uno de los animales más emblemáticos del país.
Hoy, ese misterio tiene nombre: Ambystoma quetzalcoatli , una nueva especie fósil de ajolote descubierta en Hidalgo que está fascinando a científicos y amantes de la naturaleza. El hallazgo fue realizado por investigadores de la Facultad de Estudios Superiores Zaragoza de la UNAM , quienes identificaron la primera especie fósil de salamandra descrita formalmente en México. Además, se trata del registro más antiguo conocido del género Ambystoma en territorio nacional. CDMX ¿Qué tipo de ajolote eres según la alcaldía de la CDMX en la que vives? ¡Asombroso!
Hallan ajolotes mexicanos viviendo en libertad en Tláhuac y sorprenden a investigadores La noticia rápidamente despertó interés en redes sociales, donde el ajolote ya es considerado un símbolo de la biodiversidad mexicana. Sin embargo, esta vez el protagonista no vive en los canales de Xochimilco, sino que habitó un enorme ecosistema lacustre hace millones de años. El ajolote que esperó millones de años para contar su historia La historia comenzó en Santa María Amajac , en el municipio de Atotonilco el Grande, Hidalgo. Hace millones de años, esta región era muy distinta a la actual.
En lugar de montañas y poblados, existía un extenso lago de agua dulce de aproximadamente 85 kilómetros cuadrados. Reconstrucción de Ambystoma quetzalcoatli. | Foto: Cortesía UNAM. Allí convivían peces, insectos, moluscos, plantas acuáticas y diversas especies que hoy solo pueden conocerse a través de los fósiles. A principios de los años 2000, investigadores recuperaron varios ejemplares de salamandras fosilizadas . Aunque inicialmente fueron clasificados como integrantes del género Ambystoma , los restos permanecieron décadas sin un análisis exhaustivo.
CONTEXTO
Fue hasta años después cuando los especialistas Jorge Herrera Flores y María Patricia Velasco de León retomaron la investigación utilizando herramientas modernas como tomografía computarizada, reconstrucciones tridimensionales y comparaciones con ajolotes actuales. Los resultados fueron sorprendentes. Los fósiles presentaban características anatómicas únicas que no coincidían con ninguna especie viva conocida. Entre ellas destacaban diferencias en la estructura del cráneo, el paladar y el número de vértebras, ya que este antiguo ajolote poseía 17 vértebras troncales, mientras que las especies modernas suelen tener 16 o menos.

Aquellas diferencias confirmaron que estaban frente a una especie completamente nueva para la ciencia. Los fósiles fueron hallados en Santa María Amajac, una región que hace millones de años estaba cubierta por un gran lago. | Foto: Cortesía UNAM. El antiguo habitante de un lago perdido de México Los investigadores decidieron nombrarlo Ambystoma quetzalcoatli , en honor a Quetzalcóatl , una de las deidades más importantes de las culturas mesoamericanas. Pero más allá del nombre, el descubrimiento aporta información valiosa sobre la evolución de los ajolotes mexicanos.
EN PERSPECTIVA
Los análisis revelaron que esta especie ya presentaba neotenia, una característica extraordinaria que permite conservar rasgos juveniles durante toda la vida adulta. Es el mismo fenómeno que hace tan especiales a los ajolotes actuales, incluidos el Ajolote de Xochimilco , el ajolote de Pátzcuaro y el de Alchichica. Esto significa que dicha estrategia evolutiva ya existía desde el Plioceno, hace varios millones de años. Otro aspecto que ha llamado la atención de la comunidad científica es el excepcional estado de conservación de los ejemplares .
Los esqueletos fueron hallados completos y articulados, algo extremadamente raro debido a la fragilidad de los huesos de las salamandras. El antiguo ecosistema lacustre de Hidalgo albergó una rica diversidad de especies. | Foto: Pexels. Gracias a esta preservación extraordinaria, los investigadores pudieron reconstruir con gran detalle la anatomía del animal y comprender mejor su lugar dentro del árbol evolutivo de los anfibios mexicanos. El descubrimiento también refuerza una idea fascinante: muchos de los ecosistemas actuales de México tienen raíces profundas que se remontan a ambientes desaparecidos hace millones de años.
Mientras millones de personas siguen admirando a los ajolotes por su capacidad de regenerar extremidades —una habilidad que continúa siendo estudiada por la ciencia moderna —, Ambystoma quetzalcoatli recuerda que la historia de estos anfibios es mucho más antigua de lo que se pensaba y que aún quedan secretos escondidos bajo la tierra esperando ser descubiertos.
Etiquetas: Ciencia, Hallazgos, Arqueología, UNAM, Hidalgo, Ajolote, Especie Fósil, Ciencia curiosa · Hallazgos y arqueología
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