LO ESENCIAL
Ciudad de México, 22 de mayo de 2026. Activistas de Greenpeace México se apostaron en Playa Bagdad, Matamoros, Tamaulipas, durante la prueba del Starship V3 de SpaceX para exigir al gobierno mexicano evaluaciones independientes y públicas sobre los impactos ambientales y sociales de los lanzamientos espaciales privados en la frontera.
Desde la ribera del Río Bravo, frente a la zona de lanzamiento Starbase en Texas, desplegaron mantas con leyeras: “¿Cuál es el costo ambiental? ”, “Rendición de cuentas ¡Ya! ” y “La basura espacial le cuesta al planeta”. La organización señala un vacío de información oficial sobre emisiones, ruido, vibraciones y residuos que caen en territorio mexicano.

CONTEXTO
Pescadores de la localidad relataron a Greenpeace la disminución de la fauna marina: “Antes había mucho pescado; después de las explosiones vimos peces muertos flotando. La presión bajo el mar los mata”. Agregaron que aves playeras como gaviotas ya no aparecen en las mañanas. En tierra, las ondas de choque dañan viviendas y escuelas.

“Cuando despega el cohete todo vibra, es un temblor fuerte; tenemos miedo de que se caiga la casa”, dijo un residente. En la escuela de la comunidad, el último lanzamiento rompió todas las ventanas por la vibración; no había alumnos adentro.
EN PERSPECTIVA
Greenpeace México exige al gobierno federal imponer un impuesto a las súper fortunas vinculadas al sector aeroespacial y destinar esos recursos a la transición ecológica y a la reparación de comunidades afectadas.

La falta de estudios de impacto ambiental compartidos con la población, advierte la ONG, deja a los habitantes de la frontera sin herramientas para exigir protección ni compensaciones.
Etiquetas: medio ambiente, SpaceX, frontera norte, Greenpeace, rendición de cuentas, Nacional · Ciencia y Espacio
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