LO ESENCIAL
La secuela de El diablo viste a la moda ha reactivado el interés por la primera entrega, estrenada en 2006. La película, dirigida por David Frankel, se convirtió en referente del cine sobre la industria editorial de moda y en caso de estudio sobre construcción de personajes femeninos autoritarios en Hollywood.
Anne Hathaway no fue la elección inicial para interpretar a Andy Sachs. Rachel McAdams, primera candidata del estudio, declinó el papel en tres ocasiones. Posteriormente se consideraron Claire Danes, Kate Hudson, Kirsten Dunst, Juliette Lewis, Natalie Portman y Scarlett Johansson. Hathaway ocupó el octavo lugar en la lista de preferencias.
La actriz canadiense justificó su rechazo argumentando prioridad a su

Meryl Streep construyó el personaje de Miranda Priestly a partir de referencias masculinas del cine estadounidense. Su modelo principal fue Clint Eastwood, con quien compartió La actriz observó que Eastwood nunca elevaba el tono de voz, lo que obligaba a quienes lo rodeaban a acercarse físicamente, generando una dinámica de poder silenciosa.
CONTEXTO
Streep incorporó elementos del inspector Harry Callahan: volumen vocal reducido, presencia corporal imponente y ejercicio de autoridad sin necesidad de alzar la voz. El director Mike Nichols aportó referencias adicionales mediante su propio registro irónico en la dirección de actores.
El vestuario total de la producción alcanzó aproximadamente un millón de dólares. Patricia Field, responsable de diseño, operó mediante combinación de compras directas y préstamos de casas de moda. Algunas marcas inicialmente dudaron en participar por posibles repercusiones con Anna Wintour, editora de Vogue y figura pública asociada al personaje de Priestly.

EN PERSPECTIVA
La película incluyó piezas de Donna Karan, Zac Posen, Rick Owens y Prada, aunque este último sello no aparece sobre el cuerpo del personaje principal. Las condiciones de préstamo incluyeron restricciones alimentarias para el elenco: prohibición de consumir spaghetti durante las jornadas de filmación.
El accesorio de mayor valor fue un collar de Fred Leighton del siglo XIX, estimado en cien mil dólares para 2006. La pieza perteneció a Eduardo VII del Reino Unido y fue obsequiada a Lillie Langtry, actriz británica y figura de la sociedad victoriana. El objeto circuló entre colecciones privadas antes de su incorporación temporal al inventario cinematográfico.
La novela que originó el guion fue escrita por Lauren Weisberger, exasistente editorial de Wintour en Vogue. La relación laboral entre ambas ha sido documentada en múltiples entrevistas, aunque la autora ha evi
Etiquetas: cine, moda, Meryl Streep, Anne Hathaway, cultura pop, Hollywood, Lifestyle · Moda, belleza y lujo, Hidalgo
amaneciendo.com.mx Tu ventana al mundo