LO ESENCIAL
En el corazón de París, cerca de Buttes-Chaumont, el estudio de arquitectura Atelier Boteko, liderado por Léa Casteigt, ha dado vida nueva a un departamento de 100 metros cuadrados en la undécima planta de una residencia de los años setenta. Casteigt, quien completó estudios en la Escuela de Arquitectura de Burdeos y tiene experiencia en agencias de Portugal y Francia, encontró en el departamento un potencial que se manifestó en la fusión de estilos brutalista y contemporáneo.
El departamento, adquirido en su estado original en los años 70, presentaba una variedad de materiales como suelo laminado, escayola en el techo y paredes de yeso. La arquitecta destacó que la distribución del espacio 'funcionaba bastante bien', aunque los espacios no se parecían a los actuales. La secuencia de entrada, cocina, sala y comedor estaba muy compartimentada, sin una entrada definida y con una cocina larga, estrecha y alargada.

CONTEXTO
El enfoque del Atelier Boteko estuvo en la gran ventanal que da a las Buttes-Chaumont, una característica que inmediatamente atrajo a la arquitecta. Se decidió por mantener el encanto del apartamento de los años 70, mostrando de forma moderna los materiales que habían permanecido ocultos. Al entrar, la luz natural guía a los visitantes hacia un mueble calado, diseñado a medida por un ebanista, que sirve como punto de conexión con la entrada, permite la luz para iluminar el escritorio y actúa como separación, librero y almacenamiento.

El mueble de madera natural también oculta objetos cotidianos, simplificando el espacio y creando estancias abiertas. Detrás de este mueble se encuentra la nueva zona de cocina, creada a medida para el estilo brutalista del departamento, con una isla central de haya maciza y contrachapado barnizado que se presenta como un cálido rincón tradicional para invitados.
EN PERSPECTIVA
El desafío principal fue dejar al descubierto todo el hormigón en el techo y las paredes, lo que resultó en una operación extensa de lijado para eliminar el yeso y revelar la altura inusual de 2.6 metros del departamento. Este proceso dejó al descubierto la estructura original, añadiendo un toque de autenticidad al espacio.

El resultado es un departamento que combina el encanto de la arquitectura de los años 70 con una estética moderna, donde la luz natural y los materiales裸o se convierten en los protagonistas de un espacio funcional y acogedor.
Etiquetas: Arquitectura, Diseño, Estilo Brutalista, Minimalismo, Atelier Boteko, Léa Casteigt, Lifestyle · Moda, belleza y lujo, Hidalgo
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