LO ESENCIAL
El dólar en México se mantiene este jueves 25 de marzo en un rango de 17. 70 a 17.80 pesos, en una sesión donde el tipo de cambio pierde direccionalidad clara y comienza a reflejar con mayor fuerza los datos internos. A diferencia de jornadas anteriores dominadas por el petróleo y la geopolítica, hoy el foco está completamente en la economía mexicana, que entrega señales preocupantes justo antes de la decisión del banco central.
La actividad económica confirma un inicio de año débil y desbalanceado. El dato del Indicador Global de la Actividad Económica publicado ayer sigue marcando la pauta del mercado. La economía mexicana cayó un 0,9% mensual en enero, una contracción mayor a lo esperado y la más profunda para un inicio de año desde 2009.

Lo más relevante es la magnitud y amplitud del retroceso. Las actividades primarias cayeron 3,7%, las secundarias 1,1% y los servicios apenas crecieron 0,6%, actuando como el único soporte parcial. Este desempeño confirma un deterioro estructural donde el crecimiento es bajo y cada vez más desigual, con mayor dependencia del sector servicios mientras la industria pierde dinamismo.
CONTEXTO
En términos anuales, la expansión fue de solo 0,5%, también por debajo de lo previsto. Las proyecciones ya apuntan a un crecimiento en 2026 entre 1,2% y 1,6%, consolidando varios años por debajo del promedio histórico. El enfriamiento coincide con señales como la caída del empleo formal, cambios fiscales y mayores costos empresariales.

A la vez, la inflación repuntó hacia el 4,6%, manteniéndose lejos del objetivo del banco central. Esto genera un escenario complejo: crecimiento débil con inflación persistente, un equilibrio que dificulta significativamente la política monetaria.
Hasta hace pocos días, el mercado estaba relativamente cómodo con la idea de que el Banco de México continuaría recortando tasas de forma gradual. Sin embargo, el deterioro en la actividad económica convive con una inflación que no cede con claridad, lo que introduce un dilema más profundo.

EN PERSPECTIVA
Por un lado, la caída del indicador refuerza el argumento para apoyar el crecimiento. Por otro, la inflación limita el margen para relajar la política monetaria sin riesgos. Esto es exactamente lo que distintas instituciones ya venían advirtiendo: el ciclo de recortes podría no ser lineal.
Existe la posibilidad de que el banco central adopte una postura más cautelosa, evaluando datos antes de seguir ajustando tasas. Esto es clave para el tipo de cambio, ya que redefine expectativas sobre la moneda nacional.
Etiquetas: economía mexicana, tipo de cambio, inflación, política monetaria, crecimiento económico, Nacional · Economía cotidiana
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