LO ESENCIAL
El próximo 12 de agosto de 2026, México será testigo del primero de tres eclipses que conforman el denominado Trío Ibérico, compuesto por dos eclipses totales en 2026 y 2027, y uno anular en 2028. En numerosas ciudades del país se prevé una cobertura solar del 95%, cifra que podría generar expectativas exageradas sobre el fenómeno astronómico.
Un eclipse solar total ocurre cuando la Tierra, el Sol y la Luna se alinean de manera que el satélite oculta completamente el astro rey para observadores específicos. Estas zonas privilegiadas, conocidas como franja de totalidad, experimentan un oscurecimiento completo que transforma el día en noche durante segundos o minutos.
La distinción entre totalidad y parcialidad resulta crucial para comprender lo que realmente se observará. En un eclipse parcial, aunque el porcentaje de cobertura sea elevado, nunca se produce la ocultación completa. La Luna tapa una porción significativa del Sol, pero la fracción restante continúa iluminando la Tierra.

La astrónoma Angela Speck, de la Universidad de Texas, explicó en Forbes que incluso una mínima porción de Sol visible es suficiente para mantener la iluminación ambiental. Cuando la cobertura alcanza el 95%, el efecto visual se asemeja más a un día nublado que al anochecer repentino que caracteriza a los eclipses totales.
CONTEXTO
El brillo solar constituye el factor determinante. El Sol emite tanta luz que apenas el 5% no cubierto resulta suficiente para evitar la oscuridad total. Esta característica física del astro explica por qué la diferencia entre 95% y 100% de cobertura resulta, en términos perceptuales, abismal.

Las condiciones atmosféricas modulan aún más la experiencia visual. El astrofísico retirado de la NASA Fred Espenak señaló que nubes dispersas y partículas de aerosol dispersan la luz hacia zonas de sombra, haciendo el eclipse más brillante. Una atmósfera despejada, por el contrario, reduce esa dispersión y permite mayor oscuridad.
EN PERSPECTIVA
La franja de totalidad del eclipse de agosto de 2026 se extiende desde Groenlandia hasta las islas Baleares en España. Esto significa que en México no se alcanzará la totalidad en ningún punto del territorio nacional.

Los observadores mexicanos deberán ajustar sus expectativas. Mientras en el norte de España se vivirá el oscurecimiento completo, en territorio nacional la experiencia se limitará a una reducción gradual de la luz sin llegar a la noche diurna que ha fascinado a la humanidad históricamente.
La planificación de eventos públicos y la comunicación oficial sobre el eclipse deberían transparentar esta distinción. Promover el
Etiquetas: eclipse solar, astronomía, fenómenos astronómicos, ciencia, educación científica, Nacional · Ciencia y Espacio
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