LO ESENCIAL
En la Estación Espacial Internacional (ISS), tres astronautas estadounidenses, una astronauta francesa y un cosmonauta ruso se «refugian» en la nave Crew Dragon Freedom mientras otros dos compañeros cosmonautas rusos intentan reparar una fuga de aire en un módulo de la estación. La situación es crítica. Aparecen rápidamente titulares en los medios que hablan de «evacuación de emergencia» de la ISS. ¿Realmente estamos ante el primer incidente grave de la vida de la estación? Pues no, porque menos de dos horas después los cinco astronautas abren la escotilla de la Crew Dragon para reunirse con sus colegas rusos y la vida en la ISS prosigue como si nada.
Entonces, ¿qué ha pasado realmente? La ISS, con el módulo Zvezdá en la parte inferior (NASA). Recapitulemos. El módulo Zvezdá (Звезда, «estrella»), lanzado en julio de 2000, es el principal elemento del segmento ruso de la ISS. Alberga dos camarotes para los cosmonautas y el panel de control principal del segmento, entre otros sistemas esenciales. El módulo, denominado DOS-8, fue construido originalmente para la estación Mir 2, pero se traspasó a la ISS cuando los proyectos de estaciones Mir 2 y Freedom se unieron a principios de los años 90.
La parte frontal del Zvezdá incluye tres puertos de atraque en un nodo derivado del módulo base (SM) de la Mir (DOS-7), mientras que la parte trasera del módulo emplea el mismo diseño general usado en las estaciones espaciales Salyut 6, Salyut 7 y el ya mencionado SM de la Mir. Puerto trasero del Zvezdá (NASA). Segmento ruso de la ISS con el Zvezdá destacado (Roscosmos). Esta parte trasera incluye un puerto de atraque y un túnel que conecta la escotilla exterior con el volumen presurizado principal. Rodeando al túnel se encuentra el sistema de propulsión del módulo, con dos motores principales.
Este túnel cuenta con otra escotilla en el otro extremo que conecta con en el volumen interno, por lo que funciona de facto como una esclusa (nunca se ha usado como tal en la ISS, aunque, por ejemplo, en la Salyut 6 sirvió para desplegar un radiotelescopio). El segmento suele conectar el módulo Zvezdá con una nave Progress de carga, aunque también se han acoplado Soyuz tripuladas (y en el pasado la nave de carga europea ATV). Este túnel recibe la denominación de PrK, acrónimo ruso de «cámara de tránsito» (ПрК, Переходная Камера). El PrK saltó a la palestra en septiembre de 2019 cuando se detectó por primera vez una fuga de aire en esta zona.
CONTEXTO
Pronto se determinó que la fuga estaba causada por unas pequeñas grietas, calificadas de «microscópicas y estructurales» por parte de Roscosmos. Tras meses de intentos de reparación, las fugas no desaparecieron. La fuga inicial era de unos 0,5 kg de aire al día, una cifra que parece muy preocupante, pero debemos tener en cuenta que la ISS se diseñó para permitir una cantidad mínima de fugas de aire constante , pues es imposible asegurar una estanqueidad total en un vehículo espacial tan grande y con tantos módulos y juntas.

Precisamente, la fuga del Zvezdá era tan solo 0,2 kg/día superior a este valor permitido, por lo que se trataba de un asunto preocupante, sí, pero en ningún caso muy grave. Túnel PrK durante la construcción del fuselaje presurizado del Zvezdá (Roscosmos). Esquema del Zvezdá. A la derecha, el túnel PrK (Roscosmos). El segmento PrK rodeado de los sistemas adicionales (NASA). A pesar de que la cantidad de aire era ínfima, en enero 2020 la fuga llegó a 1,3 kg al día, un valor algo más alarmante. El temor era que la fuga fuese un síntoma de una fatiga estructural grave que pudiera provocar un fallo catastrófico en la estructura, con resultados dramáticos.
EN PERSPECTIVA
Por si acaso, Roscosmos tomó la decisión de mantener la escotilla interna de acceso al PrK cerrada la mayor parte del tiempo (esto es, mientras no se estuviera descargando una nave Progress o llenándola de basura). Además, mientras el túnel estaba cerrado, se bajaba su presión para reducir la pérdida de aire (hasta los 150-200 milímetros de mercurio; como comparación, la presión interna de la ISS suele ser de unos 750 mmHg). Precisamente, la existencia de esta escotilla interna es la que ha permitido que la NASA no se preocupe demasiado por el problema, pues no afectaría al resto de la estación en caso de que la fuga aumentase de forma dramática.
Asimismo, la escotilla ha servido para reparar unas cuantas grietas, pues al abrirla después de un periodo prolongado de tiempo, los cosmonautas han podido localizar las fugas más grandes gracias al polvo acumulado en la superficie de las grietas. A continuación, han aplicado una combinación de parches y de material para sellar las grietas denominado Guermetall-1 (Герметалл-1). Aunque la situación parecía bajo control, en febrero de 2024 la fuga volvió a aumentar súbitamente hasta 1 kg al día, y en abril de ese año alcanzó su récord, llegando a los 1,7 kg/día.
En julio de 2025 Roscosmos anunció que, aunque las fugas continuaban, eran mínimas e incluso se había reparado la primera grieta detectada en 2019. A principios de 2026 parecía que las fugas habían dejado de ser relevantes. Interior del Zvezdá.
Etiquetas: ISS, Crew Dragon, Zvezdá, fugas de aire, Nacional · Ciencia y Espacio
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