LO ESENCIAL
La madrugada del 27 de abril, autoridades confirmaron el hallazgo sin vida de Leandro Isidro Beltrán Reséndiz, de 54 años, el último de cuatro mineros atrapados en la mina Santa Fe, en El Rosario, Sinaloa. El cuerpo fue ubicado a las 03:15 horas del centro del país, tras 33 días de labores ininterrumpidas.
El accidente ocurrió el 25 de marzo, cuando el rompimiento de una presa de jales inundó las galerías subterráneas. Veinticinco trabajadores lograron escapar; cuatro quedaron bajo tierra. Las condiciones del sitio —túneles colapsados, agua y lodo— complicaron el acceso desde el inicio.
El operativo de rescate movilizó 389 elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, la Comisión Federal de Electricidad y autoridades estatales. Equipos especializados, incluidos buzos del Ejército, participaron en la exploración mientras bombeaban agua con motobombas.

El primer rescate con vida ocurrió el 30 de marzo, tras más de 100 horas: José Alejandro Cástulo Colín, originario de Angangueo, fue localizado. El 7 de abril, Francisco Zapata Nájera fue extraído con vida en condiciones críticas. Un día después, la presidenta Claudia Sheinbaum informó del hallazgo sin vida de Abraham Aguilera, de 33 años.
CONTEXTO
La Fiscalía General del Estado de Sinaloa fue notificada para iniciar los protocolos de recuperación del cuerpo de Beltrán Reséndiz, originario de Zimapán. El proceso incluye peritajes y procedimientos forenses antes de la entrega a familiares.
La mina Santa Fe, operada por una empresa privada en la sierra sinaloense, no había registrado incidentes de esta magnitud en años recientes, según registros disponibles. La presa de jales que colapsó era parte de la infraestructura de residuos mineros del yacimiento.

EN PERSPECTIVA
El operativo se convirtió en uno de los rescates más prolongados de la última década en México. A diferencia de otros casos —como el de Pasta de Conchos en 2006, donde 65 mineros quedaron atrapados—, aquí se logró ubicar a todos los trabajadores, aunque solo dos sobrevivieron.
Las familias de los mineros mantuvieron vigilias durante las semanas de búsqueda. La incertidumbre sobre las condiciones del sitio y los plazos del rescate generaron tensiones con autoridades, según reportes de medios locales durante el operativo.
El caso reabre interrogantes sobre la supervisión de infraestructura minera en Sinaloa y el cumplimiento de normas de.
Etiquetas: mina Santa Fe, Sinaloa, accidente minero, rescate, protección civil, seguridad laboral, Nacional
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