LO ESENCIAL
La inteligencia artificial (IA) está transformando la infraestructura digital a nivel mundial, con México en la vanguardia de esta revolución tecnológica. La expansión de la IA y los servicios en la nube demandan centros de datos con mayor densidad de cómputo y capacidad energética, sin incrementar su huella física. Según la Agencia Internacional de Energía, el consumo eléctrico global de los centros de datos se prevé que aumente significativamente en los próximos años, lo que pone a México ante el desafío de adaptarse a esta tendencia.
El Gobierno de México ha anunciado una inversión de 1,000 millones de dólares de Flex entre 2026 y 2028 para desarrollar centros de datos de IA, proyectando la creación de más de 5,000 empleos directos. Esta inversión refleja la importancia que el país otorga a la infraestructura digital y la necesidad de resolver variables críticas como la energía disponible, el uso eficiente del espacio y la continuidad operativa.
CONTEXTO
Un reto clave para los centros de datos mexicanos es crecer al ritmo de la IA sin expandir su infraestructura física de manera proporcional. Las cargas de IA concentran una mayor demanda energética en espacios reducidos, lo que requiere un diseño eléctrico, distribución de potencia y respaldo adecuados desde las etapas tempranas del proyecto. José Alberto Llavot, gerente de Preventa y Desarrollador de Negocios en Schneider Electric para México y Centroamérica, señala que los centros de datos mexicanos deben planificar la energía, el espacio y la continuidad de manera conjunta.

EN PERSPECTIVA
Para abordar este desafío, Schneider Electric presenta Galaxy VXL, un sistema de alimentación ininterrumpida modular de alta eficiencia para centros de datos e infraestructura crítica. Este sistema permite incrementar la capacidad a medida que evolucionan las necesidades del negocio y proteger cargas de alta densidad con una arquitectura compacta, escalable y redundante. En México, Galaxy VXL se describe como una UPS trifásica modular ultracompacta de 500 a 1,250 kW para infraestructura crítica, reduciendo hasta un 70% el espacio físico utilizado.
La continuidad operativa es otro desafío que enfrentan los centros de datos, ya que deben mantenerse en funcionamiento mientras aumentan su capacidad o realizan mantenimiento. Las cargas de trabajo son cada vez más dinámicas y la infraestructura debe adaptarse sin afectar la disponibilidad de servicios digitales, operaciones empresariales, aplicaciones críticas o plataformas en la nube. Galaxy VXL incorpora tecnología que permite mantener la continuidad durante el mantenimiento y el crecimi
Etiquetas: Tecnología, Inteligencia Artificial, Centros de Datos, Infraestructura Digital, Eficiencia Energética, Tecnología e IA
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