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Miguel Mancera Aguayo: El legado de un gobernador de Banxico #MiguelManceraAguayo 🇲🇽

LO ESENCIAL

Miguel Mancera Aguayo, arquitecto de la autonomía del Banco de México, y considerado como el mejor gobernador en la historia de la banca central mexicana, falleció el pasado 10 de agosto a los 93 años de edad, dejando un legado invaluable de integridad, ética, sabiduría y sencillez. Nacido el 18 de diciembre de 1932 en la Ciudad de México, Mancera forjó una sólida trayectoria técnica. Estudió Economía en el ITAM y obtuvo una maestría en la Universidad de Yale. Ingresó a Banxico en 1957 como economista básico.

Tras ser becario en el Banco de Inglaterra, impulsó el Fideicomiso para la Promoción de las Exportaciones de Manufacturas (FOMEX) en 1962, modernizando las garantías crediticias del comercio exterior. Su ascenso fue constante: dirigió el área internacional en 1967, asumió la Subdirección General en 1972, y coordinó el desarrollo de la Ley del Mercado de Valores de 1975, posicionándose como la mente operativa detrás de las profundas reformas del sistema financiero del país. En marzo de 1982, en medio de una severa crisis de balanza de pagos y fuga de divisas, el presidente José López Portillo designó a Mancera como director general de Banxico.

Su primera etapa duraría apenas seis meses, pero marcaría un hito de integridad técnica y ética profesional sin precedentes en la burocracia financiera mexicana. Con la economía al borde del colapso por el desplome de los precios del petróleo, y el sobreendeudamiento externo, la administración presidencial comenzó a idear soluciones populistas de control político absoluto sobre los mercados financieros. Mancera se opuso abiertamente a las dos medidas más drásticas del Ejecutivo: el establecimiento de un control generalizado de cambios y la estatización de la banca privada.

CONTEXTO

Fiel a sus principios, Mancera publicó en abril de 1982 un histórico folleto institucional titulado “El control de cambios”. En este documento argumentó que implementar un sistema de esa naturaleza en un país con una frontera de tres mil kilómetros con EU era una total imposibilidad práctica. Explicó que la medida no detendría la fuga de capitales, sino que destruiría la confianza de los inversionistas, estrangularía el comercio exterior y daría origen a un gigantesco y corrupto mercado negro de divisas. Lo cual sucedió al pie de la letra, al implementarse. El presidente López Portillo ignoró las advertencias técnicas.

Miguel Mancera Aguayo: El legado de un gobernador de Banxico 1

El 1 de septiembre de 1982, anunció la expropiación de la banca privada y el decreto del control de cambios. Ante este atropello institucional Mancera se negó rotundamente a validar las políticas presidenciales con su firma. En un acto de dignidad profesional inquebrantable, presentó su renuncia inmediata ese mismo día. Tras el cambio de administración en diciembre de 1982, el presidente Miguel de la Madrid, quien había colaborado en el Banco de México, reconoció el colosal error de las medidas anteriores.

Su primera acción relevante fue reinstalar a Mancera en la dirección de Banxico, con la encomienda de estabilizar el sistema, generar el marco constitucional de un Banco Central autónomo, y desmantelar el fallido control de cambios. Desde ese momento, Mancera lideró la política monetaria nacional durante los siguientes quince años consecutivos. Miguel Mancera Aguayo fue el primer gobernador del Banco de México bajo el régimen de autonomía constitucional, liderando la institución de 1982 a 1997 en una de las etapas más complejas de la historia financiera nacional.

EN PERSPECTIVA

Mancera diseñó el andamiaje legal para acotar por completo el financiamiento al gobierno federal, estableciendo que el mandato único de Banxico debía ser la preservación del poder adquisitivo de la moneda. Bajo su mando, Banxico enfrentó y superó el colapso financiero de finales de 1994, conocido como el “Efecto Tequila”. A pesar de la volatilidad extrema y la evaporación de las reservas, Mancera actuó con temple excepcional. Coordinó los esquemas de rescate junto al FMI y el Tesoro estadounidense, e implementó el Fobaproa para evitar una quiebra generalizada del sistema de pagos.

Supervisó también la reforma monetaria de 1992 que introdujo el “Nuevo Peso”, eliminando tres ceros para simplificar las transacciones. Mancera se retiró en 1998, dejando un banco central robusto y blindado contra los caprichos del ciclo político. Su herencia se mantiene vigente: la disciplina monetaria y la credibilidad que alcanzó el Banco de México. Recibió el Premio de Economía Rey Juan Carlos de España en 1992, la Legión de Honor de Francia y la Orden de Río Branco de Brasil.

Etiquetas: Banxico, Miguel Mancera Aguayo, Economía, Nacional · Economía cotidiana

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