LO ESENCIAL
Moody’s Ratings redujo la calificación crediticia de México de “Baa2” a “Baa3”, lo que coloca al país a un escalón del grado especulativo. La perspectiva se ajustó de “negativa” a “estable”, pero la agencia advierte que la solidez fiscal continuará débil.
Este es el tercer recorte en cinco años. La primera baja fue en abril de 2020, al pasar de “A3” a “Baa1”. En julio de 2022 cayó a “Baa2” y en noviembre de 2024 la perspectiva se volvió negativa.

La agencia señala que el gasto público es rígido y la base de ingresos se mantiene estrecha. El apoyo continuo a Petróleos Mexicanos (Pemex) limita el margen del gobierno para estabilizar la deuda en un de bajo crecimiento económico.
CONTEXTO
Moody’s indica que la posición fiscal de México se ha debilitado en comparación con otros países con calificación “Baa”. La combinación de déficits persistentes y un crecimiento moderado acelera el deterioro de los indicadores de endeudamiento.

La decisión también refleja prioridades políticas como la soberanía energética y un modelo de gasto redistributivo. Estas estrategias, según la agencia, han socavado la eficacia de la política fiscal y aumentado los déficits por encima de lo proyectado.
EN PERSPECTIVA
Aunque el gobierno ha anunciado metas de reducción del déficit, Moody’s considera que no son suficientes para revertir la tendencia. La dependencia en ingresos fiscales limitados y el respaldo financiero a Pemex siguen presionando las cuentas públicas.

La calificación “Baa3” implica riesgo crediticio moderado y puede encarecer el financiamiento externo del país. Un nuevo recorte colocaría a México en grado especulativo, lo que podría afectar inversiones y elevar costos de endeudamiento para sectores público y privado.
Etiquetas: Moody’s, calificación crediticia, deuda pública, Pemex, política fiscal, Nacional
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