LO ESENCIAL
La mañana del miércoles 1 de abril de 2026 arrancó con movimientos telúricos en al menos tres estados del país. El Servicio Sismológico Nacional documentó sismos en Chiapas, Oaxaca y Jalisco, con magnitudes que oscilaron entre 3.7 y 4.6 grados.
En Chiapas, un temblor de magnitud 4.2 se registró a las 09:11 horas, con epicentro ubicado a 38 kilómetros al noroeste de Cintalapa. El movimiento alcanzó una profundidad considerable de 155.7 kilómetros, lo que atenuó su percepción en superficie.
Oaxaca concentró la mayor frecuencia de eventos. Hasta las 08:02 horas se habían detectado ocho sismos cerca de Juchitán de Zaragoza. El más reciente alcanzó magnitud 4.6, con epicentro a apenas 4 kilómetros de la ciudad y una profundidad de 10 kilómetros.

La costa de Jalisco también registró actividad durante la madrugada. Tres temblores consecutivos ocurrieron entre las 03:43 y 04:30 horas, todos con epicentros entre 186 y 196 kilómetros al suroeste de Cihuatlán y profundidades de 10 kilómetros. Las magnitudes fueron de 4.0, 3.8 y 3.7.
CONTEXTO
La vulnerabilidad sísmica de México obedece a su posición geográfica. El territorio colinda con cinco placas tectónicas: la del Pacífico, la de Rivera, la de Cocos, la del Caribe y la de Norteamérica. Esta configuración explica la constante actividad registrada, particularmente en el sur del país donde convergen tres de estas placas.
La historia reciente incluye cinco sismos de magnitud mayor o igual a 7.0 desde 1985, todos ocurridos en septiembre. Los más devastadores fueron los de 1985 en Michoacán y Guerrero, con 8.1 y 7.6 grados, y los de 2017 en el centro de México y el golfo de Tehuantepec, con 8.2 y 7.1 grados. El más reciente de esta magnitud fue en 2021, con 7.1 grados en costas de Guerrero.

EN PERSPECTIVA
A pesar de la coincidencia temporal, no existe evidencia científica que respalde la idea de una "temporada de sismos" en septiembre. La percepción popular contrasta con los datos técnicos, que muestran actividad distribuida a lo largo de todo el año.
La institución encargada del monitoreo opera una red de estaciones distribuidas nacionalmente. Estos equipos transmiten datos en tiempo real a centros de análisis que determinan fecha, hora, magnitud, epicentro y profundidad de cada evento.
La información oportuna resulta crucial para la población. Los movimientos telúricos, aunque frecuentes, mantienen el potencial de generar daños estructurales y repercusiones sociales significativas, especialmente en zonas con alta densidad poblacional o infraestructura vulnerable.
Etiquetas: sismos, Servicio Sismológico Nacional, Jalisco, Chiapas, Oaxaca, placas tectónicas, desastres naturales, Nacional · Sismos y desastres
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