LO ESENCIAL
A cuatro meses de iniciado 2026, la inflación alimentaria en México muestra señales de alerta. Entre marzo y abril, el precio de la canasta básica saltó de 2 mil 85 a 2 mil 106 pesos, un incremento mensual de 1.01% que se suma a una escalada previa que había duplicado el costo de los 24 productos esenciales desde enero.
Las cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía revelan que 33 de cada 100 hogares nacionales son liderados por mujeres. De ellas, 11 millones 474 mil 983 se desempeñan como jefas de familia económicamente activas, combinando labores de cuidado no remuneradas con la responsabilidad de proveer ingresos.
Doña Moni, dueña de una recaudería en el mercado de la colonia Pensil en la alcaldía Miguel Hidalgo, describe la tensión entre costos y clientela. "Ha habido un aumento significativo en casi toda la verdura, más que nada por la sequía, la gasolina, la violencia a la que se exponen los intermediarios en las carreteras. Trato de no subirle tanto el precio para no perder clientela y eso me afecta también", señala.

La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes documentó los productos con mayor alza: chile poblano subió 28.24%, jitomate 14.48%, chile jalapeño 12.72%, papa 10.76% y zanahoria 7.63%. Estos incrementos, aunque parezcan moderados en porcentaje mensual, acumulan un deterioro constante del poder adquisitivo.
CONTEXTO
Las regiones más afectadas por los precios son el Estado de México con 2 mil 485 pesos, Colima con 2 mil 435, Nayarit con 2 mil 340, Zacatecas con 2 mil 278 y Baja California con 2 mil 219. La dispersión geográfica del impacto evidencia un fenómeno nacional.
Para las jefas de familia, la presión se multiplica. Deben cubrir gastos de servicios, ropa, renta, transporte y alimentación, mientras asumen el trabajo de cuidados que no genera ingreso. La ausencia del padre en estos hogares concentra en una sola persona las funciones de proveedora y cuidadora.

EN PERSPECTIVA
El estudio Líneas de Pobreza del instituto de estadística vincula directamente el aumento de 0.4 puntos porcentuales en la inflación general de marzo con el encarecimiento de la canasta básica. Esta correlación confirma que los alimentos son el motor principal de la inflación que afecta a los hogares mexicanos.
El que describe Doña Moni —sequía, costo de combustibles e inseguridad en carreteras— revela una cadena de factores estructurales que trascienden la economía doméstica. Los intermediarios enfrentan riesgos que se traducen en costos, y estos finalmente recaen sobre consumidores y pequeños comerciantes.
La situación expone la vulnerabilidad de un modelo donde
Etiquetas: inflación, canasta básica, jefas de familia, economía doméstica, mujeres trabajadoras, precios de alimentos, pobreza, Nacional · Economía cotidiana
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