LO ESENCIAL
El pasado 4 de marzo, el presidente Donald Trump nominó a Kevin Warsh para encabezar la Reserva Federal en sustitución de Jerome Powell. El Senado ratificó la designación el 13 de mayo y, una semana después, Warsh asumió también la presidencia del Comité de Operaciones de Mercado Abierto.
En su discurso inaugural, Warsh prometió una transformación profunda de la institución, con énfasis en superar marcos estáticos y modelos que ya no reflejan la complejidad económica actual, sin sacrificar estándares de integridad institucional.
Para materializar su visión, el nuevo mandatario conformó cinco grupos de trabajo especializados. El primero, sobre comunicación, está encabezado por Peter R. Fisher, Arminio Fraga y Mervyn King, y revisará cómo el banco central transmite sus decisiones de política monetaria.
El segundo grupo analizará el manejo del balance institucional, liderado por Karen Dynan, Raghuram Rajan y Jeremy Stein. Un tercer equipo, con Raj Chetty, Doug McMillon y Kevin Murphy, buscará mejorar las fuentes de datos que sustentan las decisiones de política.
CONTEXTO
El cuarto grupo evaluará los efectos de la inteligencia artificial en productividad y empleo, coordinado por Marc Andreessen, Charles I. Jones y Asha Sharma. El quinto, dirigido por Greg Mankiw, Thomas Sargent y William White, examinará los regímenes de respuesta ante distintos impulsos inflacionarios.

El autor del análisis reconoce el valor de las evaluaciones periódicas, pero cuestiona la urgencia que Warsh ha mostrado al impulsar cambios. Argumenta que la institución logró reducir la inflación del 9.1 por ciento en junio de 2022 al 3.4 por ciento en julio reciente sin provocar recesión.
EN PERSPECTIVA
Sin embargo, admite que no toda la reducción inflacionaria se debe a la política monetaria. Choques globales, incluida la pandemia, contribuyeron a que ciertos componentes de precios se ajustaran con el tiempo de manera circunstancial.
A pesar de lo anterior, el banco central no ha logrado anclar la inflación en su meta del 2.0 por ciento. El indicador PCE core, preferido por la institución, descendió del 5.6 por ciento en septiembre de 2022 al 2.6 por ciento en abril de 2025, pero posteriormente repuntó al 3.3 por ciento en julio.
El texto advierte que no es justo atribuir exclusivamente a la institución monetaria el fracaso en alcanzar la meta, en un de desglobalización y tensiones comerciales generadas por la propia administración estadounidense.
Etiquetas: Reserva Federal, política monetaria, inflación, Kevin Warsh, Donald Trump, economía estadounidense, Nacional · Economía cotidiana
amaneciendo.com.mx Tu ventana al mundo