LO ESENCIAL
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, cuestionó los precios actuales del diésel en el país, señalando que no existe razón para que el litro se venda por encima de 28 pesos. La declaración ocurre apenas días después de que el gobierno federal anunció un acuerdo con gasolineros para establecer un tope en el costo de este combustible.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria confirmó que este martes sostendrá una nueva reunión con representantes del sector gasolinero. El encuentro busca revisar por qué persisten los incrementos pese a los mecanismos de control acordados.
El gobierno reactivó los estímulos fiscales al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) como medida de contención. Esta herramienta, aplicada mediante una fórmula preestablecida, busca que la volatilidad del petróleo en mercados internacionales no se traslade de manera directa a los consumidores mexicanos.
Sheinbaum explicó que se destinan recursos públicos para subsidiar específicamente el diésel, un combustible clave para el transporte de mercancías. Sin embargo, advirtió que numerosas estaciones de servicio mantienen precios elevados pese a este apoyo gubernamental.
CONTEXTO
La presidenta hizo un llamado directo a los consumidores: comparar precios y cargar combustible únicamente en aquellas gasolineras que respeten el margen acordado. La recomendación evidencia la dificultad del gobierno para hacer cumplir el acuerdo sectorial.

La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) reactivó el programa de identificación de gasolineras con precios abusivos, colocando lonas informativas en estaciones de servicio. Paralelamente, la administración coordinó con el Servicio de Administración Tributaria (SAT) una revisión para investigar las causas de los incrementos.
EN PERSPECTIVA
El internacional ofrece márgenes de maniobra. El precio del petróleo mexicano, que llegó a ubicarse en 100 dólares por barril, actualmente se cotiza en 88 dólares. Esta reducción de 12 dólares abre la posibilidad de negociar precios incluso inferiores a los 28 pesos establecidos como referencia.
El transporte de carga representa uno de los sectores más vulnerables ante el encarecimiento del diésel. Sheinbaum subrayó que cualquier sobreprecio en este insumo impacta de manera directa en la cadena de distribución de productos básicos.
La situación pone en evidencia la tensión entre los mecanismos de política pública y la práctica comercial del sector privado. Pese a los subsidios y los acuerdos formales, la transferencia de beneficios a los consumidores finales enfrenta obstáculos que el gobiern
Etiquetas: Claudia Sheinbaum, diésel, precios de combustibles, IEPS, gasolineros, Profeco, economía mexicana, transporte de carga
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