LO ESENCIAL
Compartir X Pinterest Messenger Messenger WhatsApp Telegram Compartir vía Email JCCN / Revista Punto de Vista / 27 de mayo 2026 Gobernar un país siempre implica un desgaste, pero cuando la realidad empieza a contradecir los discursos oficiales de forma tan evidente, el panorama se complica. Los datos de las encuestas recientes, como la publicada por la especialista Lorena Becerra, han encendido las alarmas en el Gobierno Federal y en Morena. Más allá de la guerra de cifras que siempre acompaña a la política, los números muestran un fenómeno lógico: el desencanto ciudadano tras meses de acumular problemas sin resolver.
Una caída de más de 20 puntos en la aprobación presidencial y el hecho de que casi la mitad de los encuestados considere que el partido en el poder no debería continuar son señales de alerta que ningún estratega político puede ignorar. Este declive no ocurre en el vacío. Es el resultado directo de crisis muy visibles, como la situación en Sinaloa con el caso de Rubén Rocha Moya, y el temor fundado dentro del oficialismo de que salgan a la luz más escándalos que involucren a otros gobernadores o figuras clave del movimiento.
CONTEXTO
El verdadero problema para la administración actual es que la narrativa del “todo va bien” chocó de frente con el bolsillo y la

o la “intervención extranjera” no es nueva en la política latinoamericana. Funciona para cohesionar al voto duro y justificar los errores propios culpando a un enemigo externo. Sin embargo, llevar esto al extremo de plantear leyes que apunten a la anulación de elecciones por supuesta injerencia mediática o judicial externa es un terreno peligroso para la estabilidad democrática del país. Utilizar el nacionalismo como escudo para proteger a personajes políticos cuestionados es una estrategia de alto riesgo.
EN PERSPECTIVA
En lugar de resolver el problema de fondo, que es la infiltración del crimen organizado en las estructuras del Estado, se corre el riesgo de tensar al máximo la relación con nuestro principal socio comercial, Estados Unidos. Esto podría traer consecuencias económicas reales, como trabas al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) o complicaciones en el flujo de remesas, dos pilares que sostienen la estabilidad financiera de millones de familias mexicanas. El desafío para la presidenta Claudia Sheinbaum es mayúsculo. Seguir apostando por el aislamiento y la confrontación discursiva para proteger los intereses de su partido solo profundizará la crisis.
México necesita realismo, certidumbre para la inversión y un combate frontal a la delincuencia que se note en las calles, no e
Etiquetas: Estados morenistas · crisis y seguridad, Hidalgo
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