LO ESENCIAL
Oleksandr Usyk defendió su título mundial de peso pesado del Consejo Mundial de Boxeo al noquear en el undécimo round a Rico Verhoeven, quien saltó del kickboxing al cuadrilátero. El réferi intervino cuando el neerlandés quedó desconectado tras un uppercut a la mandíbula. Verhoeven se reincorporó por inercia, pero el oficial consideró que no podía continuar.
La pelea mostró un dominio alterno. En los primeros rounds Verhoeven llevó al campeón contra las cuerdas con golpes directos al rostro y al abdomen. Usyk apenas encontraba espacios y sus combinaciones no dañaban. El retador mantuvo presión constante hasta el octavo episodio, cuando el ucraniano logró tambalearlo con uppers en los últimos segundos.
CONTEXTO
La fatiga de Verhoeven se notó en el cuarto asalto, lo que permitió a Usyk despertar y recuperar terreno. El apoyo del público creció cada round, pero las tarjetas no favorecían al monarca. En el noveno round Usyk mostró problemas de defensa y desconcentración; retrocedía sin encontrar respuesta.

EN PERSPECTIVA
Verhoeven, también cansado, mantuvo la velocidad y siguió castigando al campeón. El décimo round fue crítico: Usyk resistió por orgullo, pero su rostro evidenciaba el daño. Verhoeven lo acorraló y encontró la defensa abierta. Todo parecía inclinarse al lado del retador. El undécimo asalto cambió la historia.
Usyk conectó un resto que encendió a Verhoeven y, tras un intercambio, aterrizó el uppercut decisivo. El réferi no dudó en proteger al boxeador ya incapaz de reaccionar. Con este resultado Usyk se mantiene campeón CMB y suma una victoria que, aunque sufrida, reafirma su reinado en la división.
Etiquetas: Usyk, Verhoeven, Boxeo, CMB, Peso pesado, México, Deportes
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